Qué enferma a nuestro hígado

¿Sabías que la obesidad, los virus y el exceso en el consumo de alcohol son algunos de los factores que pueden enfermar nuestro hígado?

En general, son pocos los síntomas que se manifiestan en etapas tempranas cuando el hígado se enferma, lo cual podría parecer una ventaja, pero no lo es porque la mayoría de las personas con enfermedades hepáticas no se dan cuenta de que algo está mal hasta que el daño al hígado es avanzado.

El tratamiento es muy variado y depende del tipo específico de enfermedad, en ciertos casos con el simple hecho de retirar el factor agresor, el hígado puede recuperarse íntegramente. Por ello, lo más importante es conocer sobre el cuidado del hígado y las complicaciones que se pueden prevenir, así como sensibilizar a la población sobre los factores de riesgo a los que estamos expuestos y que provocan enfermedades en este órgano del cuerpo.

Funcionamiento del hígado

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, por ello y para hacer conciencia sobre la necesidad de atenderlo y evitar enfermarlo es necesario conocer cómo es y las funciones que realiza.

El hígado contiene el 10% de toda la sangre de nuestro cuerpo y desempeña funciones vitales en nuestro organismo como la síntesis de proteínas plasmáticas, realiza un papel muy importante en la digestión, en el metabolismo y las grasas e incluso en el sistema inmunitario, procesa muchos de los nutrimentos que ingerimos e inclusive sustancias absorbidas por piel y pulmones. Además, actúa como filtro de eliminación de toxinas, también elabora bilis, almacena glucógeno, hierro, cobre, vitamina A, muchas de las vitaminas del complejo vitamínico B y vitamina D y produce elementos claves en el sistema de coagulación.

¿Qué es el hígado graso?

Por Dra. Marina Loaeza Del Castillo, Gastroenteróloga

El hígado graso es una enfermedad del hígado en la que se acumula grasa dentro de las células del hígado.

Esta acumulación de grasa ocurre en las células principales del hígado que son los hepatocitos que tiene todas las funciones del hígado: metabolizar, sintetizar, depurar, en fin, se acumula en forma de gotas de grasa de triglicéridos y puede estar en una forma de esteatosis simple, es decir, de acumulación de grasa sin inflamación, pero en cierto momento esta acumulación de grasa lleva a que esas células del hígado se mueran.

Esto ocasiona un estado de inflamación, generalmente, crónico, perdurable en el hígado que lleva a que se siga reparando, regenerando células y también formando cicatrices, es decir, fibrosis, que lleva finalmente al desarrollo de cirrosis hepática, que es la etapa final, con el riesgo de también desarrollar cáncer de hígado en una etapa final de la enfermedad.

Panorama general hígado graso

Por Dra. Marina Loaeza Del Castillo, Gastroenteróloga

El hígado graso es la principal enfermedad del hígado. Las principales enfermedades son hígado graso, la hepatitis C y el consumo de alcohol. Se calcula que al menos 30% de la población general tiene hígado graso, si hablamos de números esto es un problema de salud pública muy frecuente.

En México, la prevalencia de obesidad es de las más altas en el mundo y que ésta es una enfermedad asociada a la obesidad, por lo menos el 30% de los adultos tienen hígado graso, es un problema de salud pública grave y se espera que unos años sea la principal indicación de un trasplante hepático.

Al ser una enfermedad en la que la causa es el estilo de vida sedentario, la mala alimentación o alimentación inadecuada y la falta de actividad física se ha demostrado de forma científica, en estudios clínicos en diferentes poblaciones, el tratamiento eficaz y más recomendado es el llevar un estilo de vida saludable y cambiarlo de forma permanente porque el problema de esta enfermedad es que las personas no la perciben como una enfermedad, además de que el hígado no duele, no causa síntomas, al menos en su etapa de inflamación crónica que es la esteatohepatitis y una persona puede tener ese padecimiento 15 o 40 años y no pasa nada hasta que está en etapa de cirrosis cuando ya da manifestaciones y síntomas.

Factores de riesgo

Por Dra. Marina Loaeza Del Castillo, Gastroenteróloga

Los principales factores de riesgo para hígado graso no alcohólico son el tener obesidad central, es decir, la obesidad en la que la grasa se acumula en el abdomen o alrededor de las vísceras y el tener resistencia a la insulina, ocasionada por la misma obesidad o sobrepeso.

La resistencia a la insulina es una alteración del metabolismo en la que la hormona insulina que se encarga de que se aproveche la glucosa o el azúcar en las células, no actúa de forma normal, entonces esa azúcar no puede entrar a la célula y se eleva la glucosa en la sangre y puede llevar a diabetes, son los principales factores de riesgo, la obesidad visceral y la resistencia a la insulina con otras múltiples alteraciones del metabolismo.

Estas alteraciones o enfermedades se deben sobre todo a un estilo de vida sedentario, en el que la persona no practica ejercicio, viendo la televisión, estando conectado a la computadora mucho tiempo y al consumo de alimentos que son en un alto contenido que pueden llevar a la obesidad. Los alimentos más relacionados con el hígado graso no alcohólico son los refrescos, cualquier tipo de azúcar, alimentos procesados, endulzados y las grasas saturadas, es decir, las grasas de alimentos fritos, grasas de origen animal y los carbohidratos, pan dulce, galletas, pastelitos, todo eso.

Síntomas del hígado graso

Dr. Aldo Torre Delgadillo, Gastroenterólogo

Los síntomas del hígado graso son inespecíficos, como muchas enfermedades del hígado, las enfermedades son silentes en la mayoría de los casos, es decir, no dan síntomas.

El hígado graso es la primera condición de pruebas de funcionamiento hepático alteradas, es decir, un paciente que tiene enzimas hepáticas alteradas que son las transaminasas o bien, que tiene elevación de la Gamma Glutamil Transpeptidasa es un sujeto que debe ser abordado para buscar que tenga hígado graso, ya que es una condicionante de este cambio. Otros pacientes que deben ser testados para buscar hígado graso son pacientes que tengan componente metabólico: personas con sobre peso, con alteraciones en la glucosa, con alteraciones en la presión arterial o bien, con alteraciones en el perfil de colesterol, triglicéridos o lipoproteínas de alta densidad.

Así mismo, hay que tener en mente otras condiciones que también generan hígado graso como puede ser ácido úrico, alteraciones en la tiroides (principalmente hipotiroidismo) e inclusive los ovarios poliquísticos o la resistencia a la insulina.

Complicaciones del hígado graso

Dr. Aldo Torre Delgadillo, Gastroenterólogo

Debemos entender que cualquier proceso que inflama el hígado provocan una consecuencia de fibrosis: puede ser grasa, alcohol, virus, inmunidad; hay muchos agresores. El tiempo promedio para que progrese a cirrosis está oscilando entre 20 y 30 años, el tiempo que uno tiene para identificar tempranamente al paciente, tratar de pararlo y revertirlo.

Un cirrótico puede estar estable mucho tiempo e inclusive ni darse cuenta que es cirrótico hasta que empieza con las descompensaciones propias de la cirrosis: un paciente que llega a urgencias vomitando sangre, un paciente que llega con agua en el abdomen (eso se llama ascitis), un paciente que tiene cáncer en el hígado (consecuencia de un hígado cirrótico), un paciente que se empieza a desnutrir o presenta encefalopatía por las sustancias tóxicas del hígado que se van al cerebro.

Eso es el lado extremo de esa enfermedad, hablando de daño hepático y tomando en cuenta que éstos pacientes se mueren del corazón, probablemente empezamos a ver personas con enfermedad cardiaca, arritmias explicables, disfunción renal o afección por tirar proteínas por la orina o alteraciones en la EHNA, producto del condicionante metabólico que detona el hígado graso.

Prevención hígado graso

Dr. Aldo Torre Delgadillo, Gastroenterólogo

¿Cómo puedo identificar un paciente con hígado graso?

  1. Todo paciente que llegue con enzimas hepáticas alteradas debe ser testado para hígado graso.
  2. Todo paciente que tenga sobre peso, diabetes, hipertensión y dislepidemia
  3. Condiciones emergentes como tiroides, ovario poliquístico e hipoglucemia
  4. Antecedentes familiares de muerte por cirrosis sin causa aparente

¿Cómo lo busco?

La prueba más sencilla inicial es hacer un ultrasonido y unas pruebas de funcionamiento hepático.

Prevención:

  1. Estilo de vida, las personas deben ser activas físicamente y evitar el sedentarismo
  2. Hábitos alimenticios, evitar hábitos alimenticios que lleven al sobrepeso, a la diabetes, al colesterol y triglicéridos.

Programa Completo

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